¿Cómo se pueden regularizar las personas migrantes centroamericanas en México?

¿Cómo se pueden regularizar las personas migrantes centroamericanas en México?

Miles de personas migrantes, solicitantes de asilo y refugiadas centroamericanas emprenden viajes hacia el norte en búsqueda de mejores oportunidades. La mayoría de estas personas salen de Países del Norte de Centroamérica (PNCA - Guatemala, Honduras y El Salvador).

Algunos recurren a la migración irregular, exponiéndose a peligros en el viaje y a las restricciones que esto implica si logran llegar a su país de destino. Sin embargo, un estudio de la OIM en el que se realizaron más de 2.800 entrevistas demostró que en los PNCA 97% de las personas migrantes en tránsito hacen un gran esfuerzo para obtener los documentos para regular su estancia en México. Además, entre 59% y 70% de las personas estarían dispuestas a involucrarse en oportunidades locales de educación, empleos o emprendimientos, como alternativa a la migración irregular.

Las personas migrantes que salen de los PNCA al llegar a la frontera sur de México cuentan con 3 opciones para solicitar su estancia regular en este país:

  1. Visitante Regional: permite permanecer en México por un plazo no mayor a 7 días en los Estados de Campeche, Chiapas, Quintana Roo y Tabasco. La tarjeta tiene una vigencia de 5 años, no tiene costo y no permite realizar actividades remuneradas.
  2. Visitante Trabajador Fronterizo: es para nacionales de Belice y Guatemala y permite la entrada a los estados de Campeche, Chiapas, Quintana Roo y Tabasco. Es válida por un año e incluye derecho a realizar actividades remuneradas. Sin embargo, esta opción requiere tener una oferta de empleo con antelación.
  3. Visitante por Razones Humanitarias: tiene vigencia por un año con posibilidad de renovación y se otorga en las siguientes situaciones:
  • Ser víctima o testigo de algún delito cometido en México.
  • Ser niña, niño o adolescente migrante no acompañado.
  • Ser solicitante de asilo político, de reconocimiento de la condición de refugiado o de protección complementaria del Estado Mexicano, hasta en tanto no se resuelva su situación migratoria.

También se podrá autorizar la condición de estancia de visitante por razones humanitarias cuando exista una causa humanitaria que haga necesaria su internación o regularización en el país. La persona solicitante cuenta con permiso para realizar actividades remuneradas.

Para las personas migrantes que quieren llegar a la frontera norte de México, solo pueden continuar su viaje como migrantes irregulares. Para ellos y ellas, la forma de regularizar su situación migratoria es a través de una visa de Visitante por Razones Humanitarias, solicitar un numero de espera para ser entrevistado en USA y acogerse al Protocolos de Protección a Migrantes (MPP) o cruzar la frontera de manera irregular y presentarse a la autoridad migratoria en Estados Unidos y ser retornado a México también bajo en la categoría de MPP.

Aquellos que regresan a México como MPP, pueden esperar a su cita y solicitar refugio en Estados Unidos, solicitar refugio en México o retornar a sus países de origen.

México tiene el potencial de ofrecer oportunidades laborales a personas migrantes en programas como Sembrando Vida o proyectos tales como la creación de la zona libre en la franja fronteriza, el Tren Maya o la construcción de la refinería de Dos Bocas en el estado de Tabasco. Para esto, se deben fortalecer y perfeccionar las opciones de visa y condiciones de estancia regular para los migrantes de los PNCA.

También es esencial que gobiernos y organizaciones sigan esforzándose en atender las causas estructurales que obligan a las personas a migrar, ofrecer alternativas y continuar buscando y apoyando mecanismos que promuevan una migración ordenada y segura.

 

Recursos para personas migrantes:

*La OIM cuenta con recursos para ayudar a las personas a informarse sobre migración regular. El sitio web migrantinfo.iom.int provee información sobre canales de migración regular y oportunidades de desarrollo local de aprendizaje, trabajo y emprendimiento. Por otro lado, la aplicación móvil MigApp provee información sobre protección, trámites migratorios y servicios.


¿Cómo viven las personas venezolanas en Costa Rica durante la pandemia?

¿Cómo viven las personas venezolanas en Costa Rica durante la pandemia?
Categoria: Emergencias y Acción Humanitaria
Autor: Autor Invitado

En la actualidad, más de 5 millones de personas venezolanas han dejado su país debido al complejo contexto sociopolítico en el país, de los cuales al menos 4 millones se encuentran en países de América Latina y el Caribe, según datos recolectados de los gobiernos por la Plataforma Regional de Coordinación Interagencial para Refugiados y Migrantes de Venezuela (R4V).

De acuerdo con estimaciones realizadas por OIM Costa Rica, para finales de junio aproximadamente 29 850 personas venezolanas se encontraban en dicho país centroamericano. La situación socioeconómica, salud, mecanismos de regularización y otras características que afectan la integración en un país de acogida se vieron impactadas por la pandemia.

Para comprender mejor a esta población, la OIM Costa Rica aplico la Matriz de Seguimiento al Desplazamiento (DTM por sus siglas en inglés) donde se perfila a la población venezolana. El mismo muestra que la mayoría de las personas venezolanas encuestadas se encontraban en el rango de edad de entre 35 y 44 años; eran mujeres (63%); contaban con estudios universitarios; y eran solicitantes de asilo. Además, mayoritariamente llevaban entre 3 meses y un año en el país y planeaban quedarse de manera permanente.

La DTM es una herramienta que puede ayudar a los encargados de formulación de políticas a desentrañar las tendencias de movilidad plantear escenarios actuales y futuros basados en evidencia, de manera que se pueda planear con más información sobre cómo asistir tanto a personas refugiadas y migrantes como a las comunidades de acogida. Estos son algunos de los principales hallazgos del estudio para entender características y necesidades de las y los venezolanos en el país:

  • Residencia: El 87% de los encuestados indicó residir con otra persona venezolana. De estos, un 26% reside con algún menor de edad y 19% con alguna persona adulta mayor. La mayoría vive en apartamentos.
  • Situación laboral: Al momento de la encuesta, la mayor parte de los venezolanos participantes se encontraban desempleados (59%), y de quienes sí se encontraban trabajando lo hacían principalmente en el sector informal. Esto no es un dato menor si recordamos como se dijo ante que en general cuentan con estudios universitarios.
  • Dificultades: Dada la alta tasa de desempleo no es de extrañar que una de las principales dificultades señaladas por las personas encuestadas fuera la falta de recursos económicos (78%), frente a otras problemáticas como la falta de documentación, falta de acceso a la salud, falta de alimento o agua, entre otros.
  • Asistencia: La población encuestada indica que las principales organizaciones que les han asistido son la OIM (51%), ACNUR (44%), Alianza VenCR (31%), HIAS (23%), RET International (20%), el Servicio Jesuita (5%), entre otras.

 

El futuro de los patrones de movilidad de la población venezolana en medio de la pandemia

En el perfil regional de refugiados y migrantes venezolanos de América Latina y el Caribe, publicado recientemente por OIM junto al Migration Policy Institute, se señala que, como resultado de las nuevas condiciones traídas por la pandemia, las personas refugiadas y migrantes venezolanas se verán afectadas por la inseguridad alimentaria, limitado acceso a los servicios de salud y dificultad para encontrar trabajo. Por otro lado, existen diferentes estimaciones sobre el número de personas venezolanas retornadas y no hay un recuento confirmado de cuántas se están desplazando por la región con la intención de regresar a su país.

Si bien la asistencia a la movilidad humana tiene muchas aristas, en el marco de una pandemia la atención a la salud se vuelve un aspecto particularmente importante tanto para la población refugiada y migrante, así como para sus comunidades de acogida, pues asegurar a todos los miembros de una sociedad el acceso médico necesario impacta más allá de la persona que está siendo atendida. En algunos países, laborar de manera formal facilita el acceso a este tipo de servicios; pero en el caso de venezolanos y venezolanas, al encontrarse mayormente en el sector informal (debido en muchos casos a la falta de documentación o de estatus regular), el acceso a la salud se complica a pesar de ser un derecho humano.

Esta publicación también sugiere que en paralelo a la organización y esfuerzos que realicen los gobiernos y sociedad civil para abordar las problemáticas que aquejan a las personas refugiadas y migrantes en la región en general, y en particular la población venezolana, es necesario contar con apoyo internacional. Esto es importante, entre otros aspectos, para recabar datos sólidos que ayuden a la formulación de políticas públicas, así como para fortalecer los aspectos positivos que puede conllevar la migración, por ejemplo, en su dimensión económica.